Apple ha criticado las regulaciones propuestas del Reino Unido dirigidas a su App Store, alegando que constituyen una regulación de precios y podrían obstaculizar la innovación y la inversión. La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido está consultando sobre medidas que permitirían a los desarrolladores de aplicaciones dirigir a los usuarios a sistemas de pago externos, reduciendo la dependencia de los sistemas de pago dentro de la aplicación de Apple y Google. Apple argumenta que estos cambios otorgarían a los reguladores un control excesivo sobre sus operaciones comerciales y potencialmente limitarían su capacidad de cobrar comisiones por transacciones dentro de la App Store. Según Apple, la App Store generó más de £ 46.5 mil millones en facturas y ventas del Reino Unido en 2025, con comisiones que representan menos del 3.5% de este total. La compañía afirma que no hay evidencia de que alterar su modelo de pago conduciría a precios más bajos para los consumidores.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las preocupaciones de Apple con respecto a la posible interferencia regulatoria como los contraargumentos de los críticos que creen que Apple tiene una ventaja injusta.


