Un artículo de agosto de 2026 en The Age informa sobre un estudio estadounidense que revela que hasta el 97.7% de los jugadores fallecidos de la NFL examinados tenían encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral degenerativa vinculada a lesiones crónicas repetidas en la cabeza. Esto contrasta fuertemente con la tasa del 1% observada en la población general. El estudio destaca una alta correlación entre CTE y demencia en los jugadores de la NFL. Si bien la NFL se negó a comentar directamente, declaró esfuerzos para mejorar la seguridad de los jugadores e introdujo nuevas reglas contra los tackles inseguros. En Australia, el neurocientífico Dr. Alan Pearce critica a la AFL por evitar una acción significativa sobre la CTE, citando su renuencia a abordar el problema a pesar de la creciente evidencia de su prevalencia entre los atletas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el manejo de la AFL de CTE como evasivo y negligente, usando un lenguaje fuerte como 'arrastrando los talones', 'escondido detrás de las brechas de investigación' y 'palabras sucias'.

