El ADN antiguo extraído de restos momificados en Chile ha proporcionado la evidencia más sólida hasta ahora de que la viruela fue introducida en las Américas por los colonizadores europeos. El estudio analizó 13 muestras de huesos de un sitio arqueológico en el norte de Chile y encontró rastros de infección por viruela en los restos de un hombre y una mujer adultos, datados entre 1492 y 1631. El análisis genético mostró que estas cepas de viruela se encuentran entre las cepas europeas medievales y las variantes posteriores, lo que respalda la teoría de que el virus se originó en Europa y se llevó a las Américas durante la colonización. Si bien la ruta específica de transmisión sigue siendo incierta, los hallazgos confirman los relatos históricos del impacto devastador de la viruela en las poblaciones indígenas que no habían estado expuestas a la enfermedad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un descubrimiento científico sobre el origen de la viruela en las Américas, centrándose en la evidencia genética en lugar de perspectivas políticas o ideológicas.


