El artículo critica la política exterior de los Estados Unidos destacando su postura contradictoria hacia las instituciones jurídicas internacionales. Se señala que, si bien los Estados Unidos han declarado "guerra" a la Corte Penal Internacional (CPI), alegando que desafía su soberanía, al mismo tiempo apoyó un fallo de arbitraje del Mar del Sur de China emitido bajo la ley marítima internacional. Los Estados Unidos, que no son parte de la CPI o de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), respaldaron un tribunal establecido bajo el Anexo VII de la UNCLOS, que invalidó partes de las reclamaciones marítimas de China. La pieza cuestiona la inconsistencia en la aplicación selectiva del derecho internacional, sugiriendo que los Estados Unidos apoyan ciertos marcos legales mientras se oponen a otros que entran en conflicto con sus intereses.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones estadounidenses como hipócritas e inconsistentes, utilizando un lenguaje fuerte como "guerra declarada" y "desafío intolerable", que se alinea con la crítica de izquierda del unilateralismo estadounidense.



