Los australianos se convertirán en los primeros en el mundo en usar sus caras o palmas para realizar compras, ya que el operador de Eftpos, Verifone, lanza nuevos terminales de pago equipados con tecnología biométrica. El sistema, llamado Victa, permite a los usuarios completar transacciones a través del reconocimiento facial o la detección de venas de la palma, ofreciendo una alternativa perfecta a los métodos de pago tradicionales. Sin embargo, las preocupaciones sobre privacidad y seguridad han provocado un debate entre expertos y consumidores por igual. Los nuevos terminales cuentan con dos cámaras, una diseñada para capturar la cara de un cliente y convertirla en un token biométrico para la identificación, y otra cámara infrarroja para detectar venas de la palma.
Estas tecnologías permiten a los usuarios autenticarse rápidamente en el punto de venta. Ben Hughes, jefe de producto de Verifone, describió la iniciativa como una adición complementaria a los sistemas de pago actuales, enfatizando su potencial para agilizar las transacciones y mejorar la experiencia del cliente.
Una vez inscritos, los usuarios pueden seleccionar la opción biométrica en el momento del pago y presentar su cara o palma a la terminal, permitiendo que el sistema coincida con su perfil y apruebe la transacción. El presidente de Verifone Asia Pacífico, Paris Tsounias, destacó la conveniencia de la tecnología, señalando que podría eliminar la necesidad de que los clientes recuerden los detalles de inicio de sesión o la información de contacto.
Australia sigue a Nueva Zelanda en la adopción del sistema Victa, que se lanzó en este último país a principios de este mes. Si bien Verifone aún no ha asegurado asociaciones con bancos o vendedores en ninguna de las naciones, la compañía está en conversaciones con varias cadenas de comida rápida, supermercados y minoristas con programas de lealtad sustanciales.
El experto en seguridad cibernética David Vaile, ex presidente de la Fundación de Privacidad de Australia, advirtió que los identificadores biométricos representan peligros únicos en comparación con las credenciales convencionales como las licencias de conducir o los números de seguridad social. Enfatizó las imperfecciones inherentes a la tecnología de reconocimiento facial y planteó preocupaciones sobre el potencial de manipulación o explotación de datos por parte de actores maliciosos. Vaile señaló que mientras los teléfonos inteligentes mantienen los datos biométricos almacenados de manera segura en el propio dispositivo, los terminales de Verifone transfieren esta información a comerciantes de terceros, aumentando la exposición a posibles violaciones.
El ministro de Economía, Empresas y Finanzas de la India, Shri Narendra Modi, ha pedido a los consumidores que consideren cuidadosamente las implicaciones de compartir estos datos sensibles, especialmente dada la naturaleza impredecible de las amenazas cibernéticas y las capacidades de inteligencia artificial. A medida que continúa el despliegue, la respuesta tanto de los consumidores como de las empresas sigue siendo mixta. Algunos ven la tecnología como un paso adelante en la modernización de los procesos de pago, mientras que otros siguen siendo escépticos sobre la seguridad a largo plazo y las consideraciones éticas que rodean el uso de datos biométricos.
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