Un estudio de Mónica Ancira Moreno, del Observatorio Materno Infantil de la Universidad Iberoamericana, advierte contra la exposición excesiva a las pantallas para los niños pequeños. Ella aconseja que los niños menores de un año de edad deben evitar las pantallas por completo, mientras que los de dos a cuatro años de edad no deben tener más de una hora de tiempo de pantalla diaria, que debe servir como referencia en lugar de un límite estricto. Ancira enfatiza que los primeros cinco años de vida son críticos para el desarrollo, particularmente en áreas como el lenguaje, la atención, la regulación emocional y las habilidades sociales. La discusión se extiende más allá de etiquetar las pantallas como "buenas" o "malas", centrándose en factores como la edad de exposición, la duración del uso, el contenido consumido y las actividades por el tiempo de pantalla. Esto se produce en medio de debates nacionales sobre la regulación de teléfonos celulares y otros dispositivos en las escuelas. La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha encuestado a más de 1,2 millones de maestros sobre la conveniencia de permitir el uso de dispositivos en las aulas antes del ciclo escolar de 2027.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta advertencias de expertos y preocupaciones oficiales sobre la exposición de los niños a las pantallas, incluida la aportación de la Secretaría de Educación Pública (SEP).






