En un juicio ante el tribunal federal de Viena, dos ex funcionarios de alto rango del régimen de Assad, Khaled Al Halabi y Mussab A., fueron sentenciados a ocho años de cárcel cada uno. La acusación era de violencia sistemática, incluida la tortura, contra manifestantes en Siria. El tribunal tomó las declaraciones de 19 víctimas graves, que informaron de choques eléctricos, golpes y otras formas de maltrato. Halabi, que hasta 2013 dirigía al Servicio General de Asuntos Internos en Raqqa, fue acusado de una orden similar a la orden militar para promover la violencia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo hace hincapié en la condena de ex colaboradores del régimen y presenta a los jueces austriacos como un signo de la legalidad y los derechos humanos.






