Hace cuatro meses antes de las elecciones intermedias en los Estados Unidos, el presidente Donald Trump abolió una comisión electoral independiente, después de que tres de sus miembros fueron despedidos. La Comisión, fundada en 2002, apoyó a los estados federados en la organización de las elecciones con fondos federales. Dado que las elecciones en los Estados Unidos son principalmente una cuestión de los estados federales, la división de la Comisión en partes iguales entre republicanos y demócratas se propone.
Lectura del sesgo (Conservador): Die Berichterstattung enfatiza la decisión de Trump, que se percibe como un intento de manipular las elecciones, y menciona a voces críticas como Adrian Fontes, un demócrata.





