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SpainCulture6 days ago

Roman Abramovich, a Putin-supporting oligarch, Ukraine's hope for negotiating with Russia

In May, Ukrainian President Volodymyr Zelenskyy decided to send two messages to his Russian counterpart, Vladimir Putin: first, that he wished to meet with him in person, and second, that Ukraine was unwilling to cede control of the Donbas region, which Russia has failed to fully occupy despite four years of war. To ensure these messages reached Putin without delay or distortion, Zelenskyy turned to Roman Abramovich, a discreet Russian oligarch and staunch supporter of Putin who has never publicly criticized Russia’s war against Ukraine. Abramovich delivered the message directly to Putin, who,

En mayo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, decidió transmitir dos mensajes a su homólogo ruso, Vladimir Putin . En primer lugar, que deseaba reunirse con él en persona. En segundo lugar, que Ucrania no estaba dispuesta a ceder el Donbás, esa región codiciada por Moscú pero que el ejército ruso no ha logrado, en cuatro años de guerra, ocupar por completo.

Para asegurarse de que este doble mensaje llegara al inquilino del Kremlin sin filtros y sin demora, Zelenski recurrió a un hombre del que, a priori , tendría todas las razones para desconfiar: un oligarca ruso, discreto y seguidor incondicional de Putin , que nunca ha alzado la voz públicamente para condenar la guerra de su país contra Ucrania.

Pero Abramovich cuenta tanto con la atención de Putin como con la confianza del Ejecutivo ucraniano. Tras viajar a Kiev para hacerse cargo del mensaje del líder ucraniano, este hombre, cuya fortuna se estima en 9-000 millones de dólares, fue efectivamente a transmitírselo en persona al jefe de Estado ruso. El 5 de junio, Putin lo confirmó de forma velada (no mencionó el nombre de Abramovich, refiriéndose simplemente a “un representante de los círculos empresariales” en quien “confía”).

Intentar mediar entre los dos jefes de Estado en guerra abierta, “nadie en la administración rusa puede hacer eso, solo Roman Abramovich”, observa un gran conocedor de Rusia que ha trabajado en intentos de acercamiento entre Kiev y Moscú. “Evidentemente, es un mediador bastante singular”, coincide Tatiana Kastouéva-Jean, directora del Centro Rusia-Eurasia del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).

El oligarca, nacido en 1966 en el seno de una familia judía soviética de la ciudad industrial de Saratov, cuenta ante todo con una relación privilegiada con el jefe de Estado ruso. Aunque desde 2022 intenta minimizar el alcance de sus vínculos con Putin—sin duda por temor a las sanciones—, estos son reales y se nutren de décadas de servicios leales y discretos.

Un velero de 50 millones de dólares

Se conocieron en la década de 1990 , cuando Putin aún no era primer ministro, y mucho menos presidente. Abramovich, que se inició en los negocios vendiendo muñecas y juguetes de plástico, comenzó en aquella época a amasar una considerable fortuna gracias a la exportación de petróleo: adquirió la empresa Sibneft, antecesora del gigante petrolero Gazprom, durante la ola de privatizaciones del sector de los hidrocarburos.

El empresario se hizo un hueco en el círculo restringido de allegados a Boris Yeltsin, apodado “la Familia” . Desde allí ve surgir a Vladimir Putin , quien inicia su carrera política como alcalde de San Petersburgo. Junto con su socio de entonces, Boris Berezovsky, Abramovich facilita el ascenso al poder del oficial del KGB financiando y participando en la creación de su partido, Unidad.

Abramovich llega incluso a hacer campaña entre los gobernadores regionales para asegurar a Putin una mayoría en el Parlamento durante las elecciones a la Duma de 1999, según relatan los periodistas Dominic Midgley y Chris Hutchins en su biografía del empresario, Abramovich: The Billionaire from Nowhere (Abramovich: el multimillonario salido de la nada, Harper Collins, 2004).

Cuando el jefe de Estado ruso quiere hacerse con el control de algún medio de comunicación, el magnate responde a la llamada

En agosto de 1999, cuando Putin es nombrado primer ministro por Boris Yeltsin y forma gobierno, un joven discreto recibe en audiencia a los nuevos ministros , en la tercera planta del edificio n.o 1 de la administración presidencial, en el corazón del Kremlin: Roman Abramovich . El oligarca disponía de un despacho para esa tarea. Los futuros miembros del ejecutivo hacían cola para reunirse con él , contaría años más tarde el periodista ruso Alexei Venediktov, también presente aquel día.

En marzo de 2000, Putin fue elegido presidente y Abramovich siguió ofreciéndole pequeños obsequios y grandes ayudas. En 2005, el periódico Novaya Gazeta reveló que el oligarca había regalado al jefe de Estado un velero valorado en 50 millones de dólares, el Olympia . “Las razones de Abramovich eran claras: para él era la mejor manera de construir relaciones sólidas con Putin”, relatará Boris Berezovsky, antiguo socio de Abramovich.

Cuando el jefe de Estado ruso quiere hacerse con el control de algún medio de comunicación, el magnate responde a la llamada: compra acciones de la principal cadena de televisión rusa (ORT) y de la mayor agencia de publicidad del país, y luego las revende a personas cercanas al jefe de Estado. La operación, que permaneció en secreto durante mucho tiempo, fue revelada en 2023 gracias a filtraciones de datos procedentes de Chipre, donde Abramovich posee varias empresas.

Cuando el presidente le pide que se convierta en gobernador de una región poco poblada, ventosa y gélida del Lejano Oriente ruso , Chukotka, el oligarca acepta , una vez más. Durante sus ocho años de mandato estuvo allí en contadas ocasiones pe…

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infoLibreIndependentCenter6 days ago
Roman Abramovich, a Putin-supporting oligarch, Ukraine's hope for negotiating with Russia

In May, Ukrainian President Volodymyr Zelenskyy decided to send two messages to his Russian counterpart, Vladimir Putin: first, that he wished to meet with him in person, and second, that Ukraine was unwilling to cede control of the Donbas region, which Russia has failed to fully occupy despite four years of war. To ensure these messages reached Putin without delay or distortion, Zelenskyy turned to Roman Abramovich, a discreet Russian oligarch and staunch supporter of Putin who has never publicly criticized Russia’s war against Ukraine. Abramovich delivered the message directly to Putin, who,

Bias read (Center): The article presents factual information about diplomatic efforts involving Roman Abramovich and does not exhibit clear bias in framing, word choice, emphasis, or sourcing. It reports on actions taken by Ukrainian leadership and mentions Abramovich's role without overtly favoring any political side.