Las camionetas siempre despiertan un interés especial entre los argentinos. Y no es casualidad que la Argentina es el cuarto mayor productor mundial de pickups y este tipo de vehículos representa aproximadamente uno de cada seis 0km patentados en el mercado local. En ese contexto, una de las camionetas más exitosas y consolidadas de la región es la Fiat Toro, un modelo que se posiciona entre la Strada y la nueva Titano, esta última producida en la provincia de Córdoba.
Con el objetivo de mantenerse competitiva en un segmento cada vez más disputado, la Fiat Toro recibió una actualización para este año. Los cambios abarcan desde retoques estéticos hasta una ampliación del equipamiento de serie para esta pickup fabricada en Brasil.
En esta oportunidad, LA NACION probó la versión tope de gama, la Volcano 2.2 TD AT9 4x4; modelo cuya principal novedad pasa por la incorporación del mismo motor turbodiésel que equipa la Fiat Titano, una pickup mediana. Esto la convierte en una propuesta particularmente interesante, ya que combina las dimensiones y la practicidad de una camioneta compacta con una mecánica propia de un segmento superior.
Este color es exclusivo de la versión Volcano En términos de dimensiones, la Fiat Toro Volcano 2.2 se mantiene dentro de los parámetros que caracterizan al universo de las pickups compactas:
Cómo es la Fiat Toro (versión tope de gama)
Antes de analizar su equipamiento y comportamiento dinámico, vale detenerse en los cambios de diseño, que es lo primero que entra por los ojos. En el frente, la Toro estrena una nueva parrilla con barras verticales podría decirse que inspiradas en las del renovado Cronos, además de incorporar un detalle con los colores de la bandera italiana.
Las luces de circulación diurna (DRL) adoptan un diseño de píxeles segmentados, mientras que las ópticas principales se ubican a ambos lados de la parrilla y sobre las nuevas tomas de aire integradas en los extremos del paragolpes. Toda la iluminación es LED.
Esta versión incorpora sensores de estacionamiento tanto delanteros como traseros En la parte trasera también aparecen novedades, ya que l os faros mantienen el patrón de píxeles segmentados, mientras que la tapa de la caja recibió un rediseño que incorpora una manija de mayores dimensiones. Además, las salidas de aire fueron reubicadas en los extremos del nuevo paragolpes para enfatizar visualmente la anchura del vehículo (esta versión suma el logotipo cromado en su frente).
De perfil, esta versión se distingue por montar llantas de aleación diamantadas de 18 pulgadas, que complementan una imagen robusta y moderna.
En el interior, el panel de instrumentos digital de 7 pulgadas presenta nuevos gráficos y tipografías en toda la gama. Además, la Toro incorpora una nueva palanca de cambios con un diseño más moderno y un freno de estacionamiento eléctrico con función Auto Hold, un elemento que mejora tanto el confort como la seguridad durante la conducción. También suma nuevos puertos USB con conexiones tipo A y tipo C, disponibles tanto para los ocupantes delanteros como para los traseros.
Por su parte, la versión Volcano equipa una pantalla multimedia vertical de 10 pulgadas, con una interfaz intuitiva y botones físicos ubicados por debajo, fáciles de usar. Suma, además, cargador inalámbrico para celulares y botón de encendido.
La central multimedia está colocada en posición vertical En cuanto a las butacas y a la calidad percibida del interior, se nota una evolución respecto de versiones anteriores. Los materiales están en línea con lo esperado para el segmento y las butacas resultan cómodas, además de contar con regulación eléctrica. La posición de manejo también es buena, permitiendo encontrar fácilmente una postura adecuada al volante.
Respecto de las plazas traseras, ofrecen un nivel de confort correcto para pasajeros de estatura promedio, con espacio suficiente para viajar cómodamente en trayectos no muy largos.
El asiento del conductor cuenta con regulación eléctrica Debajo del capot aparece una de las principales novedades de esta variante. Esta Volcano incorpora, como se mencionó previamente, el motor turbodiésel Multijet de 2.2 litros, cuatro cilindros en línea y 16 válvulas, el mismo que utiliza la Fiat Titano. A diferencia del resto de la gama, que recurre al naftero 1.3 turbo, este propulsor entrega 200 CV a 3500 rpm y un torque de 45,9 kgm disponible desde las 1500 rpm.
El conjunto está asociado a una transmisión automática de nueve velocidades (frente a las seis marchas de las demás versiones) y a un sistema de tracción integral 4x4, exclusivo de esta configuración. Respecto de este último punto, cuenta con un selector de tracción que permite elegir entre los modos 4x2, 4x4 y 4x4 Low.
Una curiosidad de este motor es que comenzará a producirse en la planta que el Grupo Stellantis posee en Córdoba hacia fines de 2026 o principios de 2027, según pudo saber este medio.
La mecánica le sienta muy bien a la pickup. Las recuperaciones son buenas, las ac…
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