Digitalización
Gracias al apoyo del proyecto Red de Emprendimiento Digital (RETECH) el profesional pudo reinventarse y transformar su pasión por la aviación en un nuevo futuro
Borja Díaz el CEO de la empresa junto a uno de sus simuladores.
María Santamaría Madrid
Actualizado Jueves,
18
junio
2026
-
09:28
Una revisión médica rutinaria puede cambiar una vida por completo de la noche a la mañana. Eso fue lo que le ocurrió a Borja Díaz Capelli cuando era piloto e instructor en Air Europa. " Me detectaron una enfermedad del corazón y dejé de poder volar ", cuenta. Aquel diagnóstico le supuso quedarse sin profesión. No obstante, el caso se convirtió en una historia de segundas oportunidades, que sirvió también para confirmar que llegar a los 50 años no es el final de la trayectoria laboral.
"La gente piensa en innovadores como gente joven, pero la mayoría somos maduritos. Te quitan de tu trabajo a los 50 años y te quedan 15 hasta jubilarte ; no es sólo un tema económico, es tener que volver a empezar", explica. En su caso, Borja, que también había estudiado ingeniería informática, decidió arriesgar todo para crear la empresa 40º West . Al principio, la inversión ascendió a 200.000 euros de sus propios fondos, acompañada de un sacrificio personal inmaterial: "Han sido cientos de horas de trabajo y horas de pelo perdido". Aunque ahora cuenta con el respaldo de sus socios.
Todo empezó en 2022 con un software para ayudar al propio fundador a organizar los entrenamientos de vuelo. Pero, "de repente lo veían compañeros de otras aerolíneas y decían: 'Esto vale la pena, ¿lo puedo probar?'". En 2023, ya disponían del primer prototipo y en 2024 una aerolínea compró el primer módulo de simulación . El logro de 40º West ha sido coger todo lo que las compañías aéreas gestionaban antes con hojas de Excel y digitalizarlo en un procedimiento global más sencillo.
El software se conecta a los simuladores de vuelo y, mediante un proceso tecnológico, analiza lo que los instructores anotan en las evaluaciones. "La herramienta detecta si un piloto tiene margen de mejora en algo" . Consigue que el entrenamiento sea específico, de forma "quirúrgica", tanto para pilotos como para auxiliares de vuelo. Además, elimina la burocracia de las auditorías de seguridad aérea : lo que antes tardaba tres meses en resolverse, con este software se gestiona en menos de una semana.
Al lanzarse en solitario al mercado, Borja se dio cuenta que su formación como piloto e ingeniero no implicaba saber llevar una empresa. "Fue cuando más me agobié", relata. Es ahí donde recibió apoyo por parte de la Consejería de Digitalización de la Comunidad de Madrid y se incorporó al proyecto Red de Emprendimiento Digital (RETECH).
Este programa impulsó a 40º West y funcionó como una red de apoyo con formación, eventos de networking para buscar socios y clientes, y una línea de financiación de 3,8 millones de euros de la que se han beneficiado 31 empresas para conectar a pymes madrileñas con las ideas de estos nuevos emprendedores.
En la actualidad, 40º West se ha transformado en una sociedad limitada (S.L.) con cuatro personas en el núcleo, alianzas con grandes firmas como Evolve (Merkle) y Talent (responsables del aprendizaje de Amazon), oficinas en Miami para atacar el mercado estadounidense y proyectos en Latinoamérica.
El camino, no obstante, mantiene sus dificultades comerciales. Borja reconoce lidiar con la frustración que generan ciertas dinámicas del mercado: " Hay productos en el sector que son peores que el tuyo pero que se venden muchísimo mejor ". Aún así, su fundador se muestra orgulloso al ver el lugar que ocupa ahora la empresa, compitiendo en concursos de contratación directamente contra multinacionales enormes que llevan décadas trabajando.
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