Un centro de datos operado por Meta, propiedad de Mark Zuckerberg, contaminó el agua en Cheyenne, Wyoming, durante la construcción. El contratista liberó aguas residuales que contienen bacterias en el sistema de alcantarillado municipal. Meta declaró que la contaminación no afectó a los suministros de agua potable, ya que las pruebas no encontraron rastros de la bacteria Cupriavidus gilardi en el agua potable. En respuesta, la ciudad revocó el permiso de Meta para descargar aguas residuales en las instalaciones de tratamiento de Cheyenne y promulgó nuevas regulaciones que prohíben dichas descargas de los centros de datos que utilizan sistemas de refrigeración de circuito cerrado. Estos sistemas reciclan agua previamente para riego y otros usos públicos. La bacteria, naturalmente presente en el suelo, presenta riesgos principalmente para individuos con condiciones de salud graves o sistemas inmunológicos debilitados. Se informó un caso de muerte relacionado con la infección en Europa, aunque las infecciones humanas siguen siendo raras. Meta ahora transporta sus aguas residuales industriales fuera del sitio y ha comenzado a probar su agua de forma independiente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre la regulación ambiental y la responsabilidad corporativa sin favorecer abiertamente ni a Meta ni al gobierno local.
Por qué estas puntuaciones (Veracidad 95 · Objetividad 75): Factual accuracy is high, aligning closely with the Guardian's primary source document. It reports the contamination, regulatory response, and Meta's actions accurately. Objectivity is lower due to the use of emotionally charged terms like 'zagadio vodu' (contaminated water) and lack of balance in p






