En Austria, en particular en Burgenland, han surgido preocupaciones similares, con el vino tinto que lucha por encontrar compradores, las cosechas más antiguas que aún se encuentran en bodegas y los precios de la cosecha actual que siguen siendo bajos.
Según Andreas Liegenfeld, presidente de la Asociación de Vinicultores de Austria, y Herbert Oschep, director gerente de Wein Burgenland, en todo el mundo hay un exceso de oferta de vino tinto. En Burgenland, el precio por kilogramo de las bayas de uva roja es actualmente de alrededor de 30 centavos, en comparación con aproximadamente 80 a 90 centavos para las uvas blancas. Esta disparidad destaca los desafíos a los que se enfrentan los productores de vino tinto.
La solución propuesta, la destilación de crisis, supondría retirar el vino excedente del mercado y convertirlo en alcohol industrial con apoyo financiero. Si bien Liegenfeld y Oschep reconocen los beneficios potenciales de este enfoque, también subrayan sus limitaciones. Liegenfeld apoya el examen de la medida, pero subraya la necesidad de esfuerzos de comercialización más agresivos y la expansión del mercado en lugar de destilar simplemente el exceso de existencias. Señala que la iniciativa de Alemania ha creado una nueva dinámica, ofreciendo oportunidades para Austria si considera solicitar una financiación similar de la UE. Por un lado, proporciona un alivio inmediato al reducir el suministro a través de medios financiados por la UE.
Sin embargo, insiste en que la financiación nacional no debe utilizarse para tales fines. Su escepticismo proviene en parte de la percepción de que la destilación no aborda la causa raíz del desequilibrio entre la producción y el consumo. Si el problema persiste, la industria podría enfrentar los mismos desafíos en el futuro. Otra preocupación es el impacto en la imagen del vino austriaco. A lo largo de los años, el país se ha posicionado como productor de vinos de alta calidad, impulsados por el terroir. La idea de usar dinero público para convertir millones de litros de vino en alcohol industrial va en contra de estos esfuerzos de marca.
Según Josef Glatt, director de la Asociación de la Industria del Vino de Austria, Austria debe proporcionar una evaluación exhaustiva de sus datos actuales de existencias y cosechas. Esta evaluación se basará en los informes presentados por las bodegas a partir del 31 de julio. Una vez completados, Statistics Austria finalizará las cifras, lo que informará si Austria puede presentar una solicitud formal a la Comisión Europea para medidas similares.
El resultado de este proceso determinará los próximos pasos para el sector vitivinícola austriaco.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor