El 14 de julio de 2026, el obispo Joy de Kenia Maralalski suspendió a seis miembros del clero por acusaciones que incluían abuso de poder, mala gestión financiera y comportamiento inapropiado. El obispo emitió directivas que prohibían al clero pasar la noche fuera de las parroquias, alojar a laicos en las instalaciones parroquiales, salir de la parroquia por la noche, consumir alcohol y manejar asuntos personales. Se dirigió directamente a las mujeres, instándoles a no 'seducir' a los sacerdotes, afirmando que esto va en contra de su profesión y reconociendo que los sacerdotes, como todas las personas, tienen emociones y pueden vacilar.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una directiva de una autoridad religiosa con respecto a la conducta dentro del clero, que implica el gobierno interno de la iglesia en lugar de la defensa política abierta.




