Una mujer de 72 años llamada Glenda Dorton visitó el Ascension Saint Thomas Hospital Midtown en Nashville, Tennessee, para una cirugía de reemplazo de rodilla de rutina. Sin embargo, se produjo un grave error médico cuando se le administró erróneamente un medicamento típicamente utilizado para ejecuciones en lugar de anestesia. Como resultado, sufrió daños irreversibles en su sistema nervioso y quedó permanentemente paralizada de la cintura hacia abajo. El hospital y las autoridades pertinentes están llevando a cabo una investigación sobre el incidente, aunque aún no han publicado hallazgos detallados.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el error médico dentro de un contexto más amplio de fallas sistémicas en la supervisión de la atención médica, lo que implica una negligencia institucional.




