La India se enfrenta a una brecha creciente en sus capacidades de caza furtivo debido a los retrasos en su programa de aviones de combate avanzados y medios (AMCA) y al rechazo de adquirir aviones rusos Su-57. Con China y Pakistán avanzando en sus programas de caza de quinta generación, la India ha optado por actualizar su flota existente de Su-30MKI en lugar de buscar nuevas opciones furtivas. El proyecto AMCA, que tiene como objetivo desarrollar un caza de quinta generación doméstico, aún se encuentra en fase de desarrollo y no se espera que entre en servicio antes de mediados de la década de 2030. Mientras tanto, los funcionarios de defensa enfatizan la importancia de mejorar las capacidades del Su-30MKI a través de actualizaciones. El artículo destaca las preocupaciones sobre la vulnerabilidad de la tecnología furtiva en conflictos modernos, citando recientes incidentes que involucran aviones F-35 de los Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de los desafíos militares de la India con respecto a los aviones de combate furtivos, discutiendo tanto el retraso en el programa AMCA como la decisión de evitar la adquisición del Su-57.






