El 22 de agosto de 2026 se llevó a cabo un evento de arte de performance en la planta de energía nuclear desmantelada en Zwentendorf, Austria, que mezclaba el contexto histórico con temas futuristas a través de la narración basada en el sonido. El evento, organizado por el Instituto de Arqueología de los Medios (IMA) en St. Pölten, marcó su 20 aniversario con una experiencia teatral única titulada Gegen den Strom (Contra la corriente). El IMA, fundado en 2005 por Elisabeth Schimana, se especializa en investigación y participación pública relacionada con la acústica, las máquinas de sonido y la música digital. La actuación se estructuró como una visita guiada a través de la antigua instalación nuclear, que ha permanecido sin uso desde su construcción en la década de 1970.
El espacio, con sus largos pasillos y puertas masivas, evocaba la atmósfera de una nave espacial, lo que provocó comparaciones con el clásico de ciencia ficción Alien. La narrativa se centraba en una nave espacial que viajaba en el tiempo y se estrelló contra el sitio del reactor, lo que llevó a una exploración de la estructura por parte de un equipo. La historia, escrita por Klaudia Zotzmann-Koch, presentaba a un personaje llamado TIM, un pariente de HAL de 2001: Una odisea espacial, que se había vuelto insensible.
Un momento notable ocurrió en la sala de turbinas, donde el artista Reni Hofmüller usó un viejo receptor de radio para generar ruido blanco, mientras que otro intérprete, Starsky, proyectó patrones visuales abstractos en las paredes usando un proyector operado manualmente. El evento incluyó actuaciones utilizando una variedad de instrumentos, incluido el theremin, el saxofón y la armónica, junto con herramientas digitales. El enfoque fue en métodos analógicos, enfatizando el contraste entre las tecnologías pasadas y futuras. Las actuaciones destacaron el potencial del sonido para evocar la nostalgia y la especulación sobre la evolución tecnológica.
El evento se llevó a cabo en el "Brennelementwechselbühne" (Escenario de Intercambio de Elementos de Combustible), una característica clave de la planta, que ofrece vistas al área del reactor. En la sala de control, conocida como "Schaltwarte", el rendimiento continuó con nuevas exploraciones de sonido y espacio. El tono general fue de experimentación lúdica, dibujando paralelos entre la historia de la instalación nuclear y las narrativas de ciencia ficción especulativa. El enfoque del IMA combinaba el rigor académico con la creatividad artística, invitando a los participantes a interactuar con el espacio tanto física como físicamente. El evento subrayó la misión del instituto de unir la investigación y la comprensión pública a través de prácticas innovadoras de medios.
También reflejó tendencias más amplias en el arte contemporáneo que exploran la intersección de la tecnología, la memoria y la percepción. Al concluir la actuación, se alentó a los asistentes a volver a visitar el espacio, sugiriendo que la experiencia podría beneficiarse de la repetición. Esta invitación se hizo eco de la idea de que tales instalaciones pueden evolucionar con cada visita, ofreciendo nuevas ideas e interpretaciones. El evento se mantuvo como un testimonio de la fascinación perdurable con la relación entre el sonido, el espacio y la imaginación.
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