Según Holding Slovenske elektrarne (HSE), las centrales hidroeléctricas en Eslovenia han producido significativamente menos electricidad este julio en comparación con los años anteriores debido a la reducción de los flujos de agua.
La Agence pour l'Environnement et l'Espace (Arso) señaló que a finales de julio, los niveles de agua eran excepcionalmente bajos en varios ríos importantes, incluidos el Mura, Drava, Sava, Ljubljanica, Krka, Soča y Kolpa en su curso superior. Algunas áreas están experimentando niveles de agua comparables a los más bajos registrados en la última década. El impacto de estas condiciones se extiende más allá de Eslovenia. En Hungría, la única planta de energía nuclear del país, Paks, se cerrará de la red debido a niveles históricamente bajos de agua en el río Danubio. La falta de agua suficiente para enfriar los reactores ha obligado a las autoridades a considerar un cierre completo dentro de las próximas 24 a 72 horas.
El primer ministro húngaro, Peter Magyar, confirmó la decisión, afirmando que la pérdida de 2.000 megavatios de capacidad de generación podría ser compensada a través de importaciones, que tienen una capacidad que va desde 3.600 hasta 3.800 megavatios.
En Bulgaria, más de 200 pasajeros tuvieron que ser evacuados de un barco varado en el Danubio después de que los niveles de agua cayeron demasiado bajos para permitir el paso. El buque, que volaba bajo bandera suiza, se atascó aproximadamente a 25 kilómetros al norte de la ciudad de Vidin. En Francia, las altas temperaturas también han afectado la producción de energía, lo que ha llevado a una reducción en la producción nuclear. La energía nuclear representa aproximadamente dos tercios de las necesidades domésticas de electricidad de Francia, lo que hace que la situación sea particularmente preocupante. Mientras tanto, en Eslovenia, la central nuclear de Krško continúa operando a plena capacidad a pesar de la ola de calor que afecta a otros países europeos.
Según la administración de la planta, han mantenido operaciones seguras y estables a plena potencia, mientras se adhieren estrictamente a las restricciones ambientales relacionadas con el río Sava. Aunque la temperatura del Sava es actualmente más baja que durante la ola de calor anterior, la tasa de flujo sigue siendo baja debido a la insuficiencia de lluvias.
Estos acontecimientos ponen de relieve la creciente necesidad de estrategias energéticas diversificadas y de una mayor resistencia de las infraestructuras frente a las condiciones ambientales fluctuantes. A medida que persista la ola de calor actual, serán necesarias más evaluaciones para determinar el alcance del impacto tanto en las fuentes de energía convencionales como en las renovables. Los proveedores de energía de toda Europa están siguiendo de cerca la situación y preparando planes de contingencia para garantizar el suministro continuo en medio de estos desafíos climáticos sin precedentes. La situación actual pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas a los cambios ambientales y la importancia de las medidas de adaptación en la planificación de la política energética.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor