En La Haya, la policía dispersó una protesta de extrema derecha prohibida que se convirtió en violencia el sábado. Los manifestantes corearon lemas contra la inmigración y pidieron violencia contra los judíos, según la agencia de noticias holandesa ANP. La policía fue atacada con artefactos pirotécnicos y señales de tráfico, lo que llevó a las autoridades locales a emitir una orden de emergencia. Más de cien sospechosos involucrados en actos violentos fueron arrestados. El ministro de Salud holandés, David van Weel, condenó los ataques contra la policía y los lemas de extrema derecha, calificándolos de "perturbadores" y enfatizando la necesidad de medidas estrictas. Describió haber presenciado "escenas repugnantes" que incluían saludos nazis, lemas antisemitas, violencia contra la policía y lanzamiento de pirotecnia a los oficiales. La protesta, organizada bajo la bandera "Wij Zijn Het Volk" (Somos el Pueblo), inicialmente atrajo a más de cien participantes, pero más tarde se convirtió en una intervención caótica de la policía.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la protesta como un evento extremista de extrema derecha con una clara retórica antisemita y nacionalista.


