Según los informes de los medios locales, un pescador, Anto Roca, se encontró con la manta mientras cazaba atún frente a la costa de Šibenik. El encuentro fue notable debido al tamaño de la manta, que describió como significativamente más grande de lo habitual. Después de una prolongada lucha que duró más de una hora, Roca logró liberar al animal de nuevo al mar sin causar daño. El incidente tuvo lugar a bordo del barco de Roca, Bakul, donde los miembros de la tripulación notaron un número inusual de mantarrayas en la zona durante las últimas dos semanas.
Esto ha llevado a múltiples encuentros con la especie, con la segunda captura ocurriendo en un corto período de tiempo. Los pescadores locales han informado de un aumento en los avistamientos de manta en comparación con los años anteriores, lo que sugiere un posible cambio en sus patrones migratorios o condiciones ambientales que afectan su distribución.
Sin embargo, poseen espinas venenosas en sus colas, que se pueden utilizar para la defensa contra amenazas potenciales. Roca describió el esfuerzo requerido para manejar la manta, enfatizando la necesidad de precaución y habilidad. "Luchamos durante una hora y media y finalmente la liberamos ilesa", explicó. La liberación exitosa destaca la importancia de prácticas de pesca responsables y el papel de tripulaciones experimentadas en minimizar el daño a la vida marina protegida.
Observaciones similares se han hecho en otras partes del Mar Adriático, incluyendo cerca de Pula, donde los buzos y nadadores se han encontrado con mantarrayas. Un nadador capturó imágenes del encuentro, compartiéndolo en línea para crear conciencia sobre la presencia de estas majestuosas criaturas. Tales avistamientos subrayan la naturaleza dinámica de los ecosistemas marinos y los cambios en curso en los patrones de biodiversidad. Mientras que las mantarrayas representan poca amenaza directa para los humanos, su creciente visibilidad a lo largo de la costa croata plantea preguntas sobre cambios ecológicos más amplios.
Los expertos en medio ambiente sugieren que factores como los cambios en la temperatura del agua, las corrientes oceánicas y la disponibilidad de alimentos podrían influir en el movimiento de estas especies. La frecuencia de los avistamientos también puede reflejar mejores esfuerzos de monitoreo en lugar de un aumento definitivo de la población. A medida que avanza la temporada de verano, se anticipan más informes de encuentros de mantarrayas.
Por ahora, el último avistamiento cerca de Zirje es un testimonio de la compleja y cambiante relación entre la actividad humana y la vida marina.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor