La Arquidiócesis de Zadar ha tomado medidas disciplinarias contra el padre Josip Radić, quien está siendo procesado por no denunciar una ofensa penal contra una mujer de 23 años. El arzobispo ha prohibido a Radić participar públicamente en servicios religiosos e inició un procedimiento canónico ex-criminal para determinar su estatus bajo el derecho canónico. Esto sigue al juicio de otro sacerdote, Josip Glasnović, quien está acusado de múltiples abusos sexuales y amenazas contra la misma víctima. El caso surgió después de que la fiscalía reveló que Radić había sido informada de la mala conducta de Glasnović, pero supuestamente aconsejó a la víctima que buscara refugio espiritual en lugar de denunciar el abuso.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el tema involucra un asunto delicado de mala conducta del clero y responsabilidad legal, el artículo presenta las acciones del arzobispo y el proceso judicial de una manera fáctica sin una inclinación ideológica abierta.




