Un informe de Tasc para el Consejo Nacional de la Juventud de Irlanda revela que el desempleo juvenil en Irlanda sigue siendo significativamente más alto que los niveles anteriores a la crisis financiera, con más de 120.000 jóvenes menos empleados en comparación con hace 20 años. Si bien las tasas de desempleo juvenil han disminuido desde un máximo del 32% después de la crisis, se han estancado en alrededor de 320.000 personas desde el comienzo de la década. El informe destaca que un número creciente de trabajadores jóvenes, especialmente los menores de 20 años, ganan por debajo del salario mínimo, con esta proporción duplicándose al 30%.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión del desempleo juvenil como un fracaso sistémico que requiere una intervención estatal más fuerte, subraya la insuficiencia de las políticas actuales y pide medidas más específicas.





