La organización sin fines de lucro Good Shepherd, junto con el Colectivo Nacional de Refugios de Mujeres Independientes, ha propuesto reformas para abordar el abuso económico, que implica el control coercitivo sobre los recursos financieros. Argumentan que el abuso económico es un contribuyente significativo a la desigualdad y el daño intergeneracional. Las recomendaciones incluyen enmiendas legales para proteger a las víctimas, como evitar que sean responsables de las deudas causadas por el abuso y aclarar las obligaciones financieras en casos de coacción.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el abuso económico como un problema sistémico que requiere un cambio legislativo, enfatizando la necesidad de protecciones legales y reconocimiento social.




