El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió que la reciente intervención conjunta de los Estados Unidos y Japón para apuntalar el yen podría arriesgarse a desestabilizar otros mercados asiáticos, trazando paralelos con la crisis financiera asiática de la década de 1990. El yen alcanzó un mínimo de cuatro décadas frente al dólar, lo que provocó la intervención, que marcó la primera acción de este tipo desde 1998. Bessent argumentó que un yen estable es crucial para los Estados Unidos y la región en general, por temor a que una mayor debilidad del yen pueda desencadenar volatilidad en monedas como el won coreano y plantear preocupaciones sobre la valoración del yuan chino. También señaló el impacto potencial de las grandes tenencias de deuda estadounidense de Japón y su inversión planeada en los Estados Unidos en virtud de un acuerdo comercial de 2025.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un balance de las perspectivas de EE.UU. y Japón sobre el papel del yen en la estabilidad regional, citando tanto las preocupaciones inmediatas de los responsables políticos como el escepticismo de los expertos sobre las implicaciones a largo plazo de la intervención.





