La división Skunk Works de Lockheed Martin, en colaboración con la Escuela de Pilotos de Pruebas de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, demostró las capacidades autónomas del avión de combate experimental X-62A Vista durante una serie de vuelos de prueba. La aeronave utilizó inteligencia artificial (IA) para analizar datos de sensores en vivo y realizar 27 maniobras de interceptación contra un ataque simulado por un Northrop T-38 de dos motores. Estas pruebas se llevaron a cabo en la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California utilizando el sistema de sensores 'Legion Pod', que proporcionó datos de búsqueda y seguimiento infrarrojo (IRST). El software basado en IA calculó rutas de interceptación y ejecutó maniobras basadas en esta información en tiempo real, lo que marca un paso significativo hacia el combate aéreo asistido por IA. Lockheed Martin logró esto en solo tres meses utilizando su marco de desarrollo de IA patentado llamado 'Supermassive', acelerando significativamente el proceso en comparación con los métodos de integración tradicionales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en los avances tecnológicos en la aviación militar y no presenta ninguna controversia política, postura ideológica o encuadre partidista.



