En la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías celebrada en Brasil, los físicos anunciaron un hallazgo innovador: la partícula X(2370) ha sido identificada como predominantemente compuesta de una bola de pegamento pseudoescalar. Esta determinación fue hecha por la Colaboración BESIII, después de más de 15 años de investigación dedicada. La evidencia clave provino del análisis de los patrones de desintegración de las partículas J/ψ producidas en el Colisionador de Positrones de Electrones de Beijing. Los resultados muestran que la X(2370) tiene números cuánticos de paridad de espín de 0−+, coincidiendo con precisión con las predicciones teóricas para una bola de pegamento pseudoescalar.
El viaje hacia este descubrimiento comenzó en 2011 cuando el equipo de BESIII detectó por primera vez la partícula X ((2370) a través de la desintegración de los mesones J/ψ. Durante más de una década, los investigadores trabajaron intensamente para refinar su comprensión de las propiedades de esta partícula. En 2024, utilizando un conjunto de datos significativamente más grande, que comprende 10 mil millones de partículas J/ψ, la colaboración pudo medir los números cuánticos de la paridad de espín por primera vez. Estas mediciones confirmaron que la X ((2370) se alinea con las características predichas para una bola de pegamento pseudoescalar, ofreciendo un apoyo convincente para su identidad.
Se sabe que los gluones, las partículas fundamentales responsables de mediar la fuerza nuclear fuerte, interactúan entre sí bajo ciertas condiciones. Esta auto-interacción conduce a la formación de estados unidos conocidos como glueballs, que están compuestos puramente de gluones en lugar de quarks. A diferencia de los hadrones ordinarios, que consisten en pares de quark-antiquark o tripletes, las glueballs representan una forma novedosa de materia. Su existencia es una predicción crítica de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría que rige el comportamiento de los quarks y gluones. Durante casi cinco décadas, los científicos han buscado la detección de glueballs, pero la prueba definitiva sigue siendo elusiva.
El Colisionador de Positrones de Electrones de Beijing ha desempeñado un papel central en estos esfuerzos, ya que permite la producción de grandes cantidades de mesones J/ψ. Estos mesones sirven como candidatos ideales para estudiar las bolas de cola porque sus procesos de descomposición pueden revelar firmas de tales partículas exóticas. La Colaboración BESIII ha priorizado constantemente esta área de investigación, lo que ha llevado a una serie de avances que culminaron en los hallazgos actuales. Además de confirmar los números cuánticos de la paridad de espín, estudios recientes del equipo BESIII descubrieron nuevos canales de descomposición de la partícula X23 (70).
Esta propiedad indica que X{2370) no contiene ningún sabor específico de quark, lo que apoya su clasificación como una bola de pegamento pura. Colectivamente, estos descubrimientos forman un cuerpo robusto de evidencia experimental, reforzando la hipótesis de que X{2370) es principalmente una bola de pegamento pseudoescalar. Las implicaciones de este descubrimiento se extienden más allá de la física de partículas.
La libertad asintótica, un principio fundamental de la QCD, ya ha sido confirmada a través de experimentos de alta energía, pero la confirmación de las bolas de cola ofrece una visión adicional de cómo se comporta la QCD en diferentes condiciones.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor