Antoinette Coakley se casó con su marido enfermo terminal Damien en el Hospice & Care Services de Nuestra Señora en Wicklow, Irlanda, en una ceremonia íntima el año pasado, la primera de su tipo en la instalación. A pesar de que Damien falleció el mes siguiente, la pareja expresó una profunda gratitud por el cuidado compasivo que recibieron, lo que les permitió cumplir su deseo de morir en el hospicio en lugar de en casa. Antoinette enfatizó que el hospicio permitió a la pareja mantener su relación habitual alegre y humorística, algo que ella cree que no habría sido posible si hubieran estado en casa. Ahora está abogando por donaciones para apoyar una campaña nacional de recaudación de fondos para el hospicio en septiembre.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en una historia personal relacionada con el cuidado de hospicio y no presenta ningún punto de vista, encuadre o comentario abiertamente político.





