Un dueño de un restaurante en Alemania se ha negado a servir a individuos asociados con el partido de extrema derecha Alternative für Deutschland (AfD), declarando "No hay café para los nazis". El incidente pone de relieve las crecientes tensiones en torno a la presencia de grupos de extrema derecha en espacios públicos y la postura de las empresas privadas con respecto a su asociación con tales grupos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la negativa a prestar servicios a los miembros de la AfD como una postura moral contra la ideología de extrema derecha, utilizando términos como "nazis" y "AfD-Schmock", que tienen fuertes connotaciones negativas.




