Los científicos de Utah utilizan aviones para dejar caer peces pequeños en lagos remotos de montaña como parte de un esfuerzo de conservación. Este método, conocido como apiñamiento aéreo, ayuda a mantener las poblaciones de peces en lagos a los que es difícil acceder por tierra. Los peces se liberan de aviones a baja altitud, asegurando que caigan suavemente en el agua. La práctica ha estado en curso durante más de 50 años e implica una cuidadosa selección de especies de peces, incluidas variedades nativas y no nativas. Los peces estériles se utilizan a menudo para prevenir la superpoblación y proteger a las especies nativas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción fáctica de una práctica de gestión científica y medioambiental sin un marco ideológico manifiesto.



