El Carnaval de Notting Hill, la fiesta callejera más grande de Europa y una vibrante celebración de la cultura caribeña, celebrará su 60 aniversario este fin de semana. El evento atrae a millones de visitantes al oeste de Londres cada año, transformando el área en un caleidoscopio de color, sonido y tradición. Entre los profundamente conectados con el festival se encuentra Desire, una galardonada artista de música soca y diseñadora de vestuario cuyo viaje a través del carnaval abarca tres décadas.
Sus primeros recuerdos incluyen el primer año en que se le permitió unirse a una banda de máscaras, una experiencia que encendió una pasión de por vida por el festival. A los cinco o seis años, se vistió con un disfraz de Flintstones elaborado por su madre, un acto que simbolizó su transición de observador a participante activo.
La política musical del festival en la ruta del desfile está en gran medida restringida a la soca, una elección que tiene un significado especial para ella. Aprecia la oportunidad de escuchar sus canciones favoritas de soca tocadas a todo volumen desde los masivos camiones de sistemas de sonido que atraviesan las calles. Este año, el centro de atención se está desplazando hacia la soca de las islas más pequeñas del Caribe. Con su herencia mixta de Bajan y Jamaica, Desire está especialmente entusiasmada con las actuaciones de artistas de Granada, República Dominicana y Santa Lucía. Estos músicos aportan estilos únicos al género, Jab, Bouyon y Dennery Segment, respectivamente, cada uno contribuyendo al más rico tapiz de sonidos que definen el carnaval.
La estructura del carnaval en sí refleja sus diversas tradiciones. El sábado cuenta con la UK National Panorama Steelband Competition en el Emslie Horniman's Pleasance Park, donde el sonido rítmico de las cacerolas de acero resuena en el aire. El domingo comienza con J'Ouvert, un ritual previo al carnaval que implica la preparación de trajes y la reunión de los participantes. El día se desarrolla con desfiles de niños, con diversión y mascaradas lúdicas, seguido de actuaciones de sistemas de sonido. Las festividades culminan el lunes con el desfile de adultos, un espectáculo de trajes deslumbrantes y diseños intrincados.
Desire ha pasado la última década refinando su arte, inicialmente adaptando trajes creados por otros para adaptarse a su estética personal. Sin embargo, finalmente lanzó su propia sección dentro de una banda más grande llamada Chocolate Nation. Su trabajo incluye la elaboración de elaborados trajes adornados con coloridas gemas y plumas para cientos de participantes en el transcurso de una década. Este esfuerzo creativo le permite mezclar la expresión artística con la tradición cultural, asegurando que su visión se realice en las calles del carnaval.
En lugar de usar pintura y polvo, como hacen muchas bandas para imitar los métodos de los esclavos africanos que alguna vez ocultaron sus identidades, el grupo usa chocolate líquido. Durante el desfile, los participantes participan en una dramática cuenta regresiva dirigida por el DJ de renombre internacional Puffy, después de lo cual se rocían el chocolate entre sí y lo dispersan a lo largo de la ruta.
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