El gobierno de Victoria ha anunciado planes para introducir nuevas leyes destinadas a proteger a los trabajadores de los "usos inadecuados e injustos" de la inteligencia artificial (IA) en el lugar de trabajo, en particular centrándose en las decisiones de contratación impulsadas por la IA y la vigilancia intrusiva en el lugar de trabajo. Estas medidas requerirían que los sistemas de contratación de IA estén "libres de prejuicios o discriminación", darían a los trabajadores el derecho a saber si están siendo monitoreados y exigirían una "última palabra" humana en decisiones automatizadas significativas. Los grupos empresariales y algunos abogados de empleo han criticado las propuestas como "exceso innecesario", mientras que los sindicatos las ven como un "movimiento inteligente". Los investigadores destacan las preocupaciones sobre los sistemas de IA que sistemáticamente perjudican a los grupos marginados, incluidas las mujeres, las personas de color y las personas con discapacidades. Argumentan que las leyes existentes contra la discriminación, como la Ley de Igualdad de Oportunidades de Victoria, carecen de disposiciones para abordar los prejuicios relacionados con la IA y se necesitan nuevos desarrolladores y marcos legales para responsabilizar a los empleadores por discriminación.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las regulaciones propuestas como un paso necesario para combatir el sesgo sistémico en la contratación de IA, enfatizando los riesgos del uso incontrolado de IA y destacando la investigación que muestra patrones discriminatorios.



