El número de bomberos forestales especializados ha disminuido en un 20% desde 2022, mientras que la cobertura de seguros para los bosques de plantación ha disminuido en un 40%. El gasto anual en protección contra incendios por parte de los principales propietarios de bosques también ha disminuido en un 27%. Estas tendencias se destacan en una encuesta realizada por la Asociación de Propietarios de Bosques y la Asociación de Forestal de Granjas. El informe señala una reducción en las capacidades de incendios rurales dentro de Fire and Emergency New Zealand (FENZ), que se formó en 2017 mediante la fusión de servicios de extinción de incendios rurales y urbanos. Esto ha llevado a una dependencia de bomberos voluntarios y un uso limitado de la experiencia especializada en gestión de incendios forestales. Los propietarios de bosques argumentan que esta falta de capacidad podría obstaculizar los esfuerzos de respuesta rápida durante tiempos críticos, especialmente con la amenaza inminente de una fuerte temporada de El Niño.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca la disminución de las medidas de protección contra incendios en Nueva Zelanda, incluida la reducción del personal, la cobertura de seguros y la financiación, que se presentan como desarrollos negativos.



