Los conflictos relacionados con el agua casi se han cuadruplicado desde 2020, alcanzando un récord de 420 incidentes en 2024, según el Instituto del Pacífico. Estos conflictos son impulsados principalmente por ataques a la infraestructura del agua (55%), disputas sobre el acceso (28%) y la manipulación deliberada de los recursos hídricos (2%). En Gaza, el 90% de la infraestructura de agua y saneamiento ha sido dañada o destruida por los ataques israelíes, dejando al 90% de los hogares con inseguridad hídrica de moderada a alta. Los niños se ven obligados a asumir responsabilidades de adultos, incluida la recolección de agua, mientras que el aumento de los precios del agua y la interrupción de la distribución han empeorado las condiciones de salud como la diarrea y las enfermedades de la piel.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el conflicto en Palestina como resultado de las acciones israelíes, haciendo hincapié en el sufrimiento de los civiles y las crisis humanitarias.



