El 27 de mayo, más de 400 ballenas piloto de aletas largas fueron acarreadas a una bahía poco profunda en las Islas Feroe a través de esfuerzos coordinados de barcos, lo que resultó en la muerte de todos los animales. El evento, parte de las cacerías tradicionales conocidas como 'grindadráp', involucró a cientos de personas que participaron en la matanza, con algunos animales asesinados con cuchillos en lugar de herramientas especializadas. Dos voluntarios de Sea Shepherd fueron arrestados por filmar la cacería.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la práctica de caza de delfines como inhumana e inmoral, haciendo hincapié en la violencia y el sufrimiento de los animales.



