El 2 de agosto, la Ley de IA de la UE entró en su siguiente fase, introduciendo requisitos de transparencia para los sistemas de IA que interactúan con las personas, como los chatbots. Estas reglas exigen que los usuarios estén informados cuando interactúen con la IA, lo que requiere divulgación en lugar de prohibiciones absolutas. Las disposiciones clave incluyen hacer que el contenido sintético sea identificable e informar a las personas cuando se procesan sus datos biométricos. Se pueden imponer multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de los ingresos globales por incumplimiento. Sin embargo, las regulaciones de "alto riesgo" más importantes, que cubren áreas como la biometría y la inmigración, se pospusieron hasta diciembre de 2027. La ley tiene como objetivo complementar las regulaciones digitales existentes como el GDPR, que potencialmente pueden dar forma a los estándares globales de gobernanza de la IA.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la Ley de Inteligencia Artificial como un desarrollo normativo sin una inclinación ideológica manifiesta.




