El artículo analiza los beneficios del uso de efectivo tanto para la sociedad como para los individuos, desafiando la percepción común de que los pagos digitales son más convenientes. Se hace referencia a un estudio realizado por un equipo de investigación internacional que tuvo como objetivo cuantificar las ventajas económicas del efectivo, a pesar de la creencia generalizada de que las transacciones digitales son más eficientes. El estudio encontró que si bien hay costos asociados con la producción y distribución de moneda física, estos son significativamente superados por los beneficios económicos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión equilibrada de los pros y los contras de los pagos en efectivo frente a los pagos digitales, citando investigaciones académicas sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.






