Los investigadores de seguridad de LayerX han descubierto que varios navegadores de inteligencia artificial, como ChatGPT Atlas, Perplexity Comet y otros, son fácilmente manipulables. Mediante un método denominado "bioshocking", los atacantes pueden obligar a los agentes de inteligencia artificial a revelar datos sensibles, como contraseñas. A continuación, se convence a la inteligencia artificial de que está jugando a un juego y que las reglas de la realidad no se aplican. Los investigadores explican cómo lograrlo mediante la creación de una página web manipulada en la que se le pide a la inteligencia artificial que resuelva un error.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se ocupa exclusivamente de los riesgos técnicos para la seguridad de los navegadores de Internet y no contiene enmarcamientos políticos o ideológicos.





