El canal de televisión estatal húngaro M1 suspendió temporalmente sus emisiones de noticias, mostrando un mensaje que decía que los medios públicos se someterían a una reestructuración para convertirse en independientes y creíbles. La medida se produjo en medio de cambios significativos en el sistema de radiodifusión pública de Hungría, incluido el nombramiento de un nuevo liderazgo interino para la compañía de medios MTVA. El primer ministro Peter Magyar elogió el evento como "histórico", alegando que la era de la propaganda en los medios públicos húngaros había terminado. La suspensión fue simbólica, ocurriendo a las 19:56, haciendo referencia a la Revolución húngara de 1956. El canal ahora transmitirá películas exclusivamente hasta nuevo aviso.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la suspensión de las transmisiones de noticias por parte de M1 como el fin de la "propaganda" y hace hincapié en la declaración del primer ministro de que los medios públicos habían estado mintiendo durante años.





