Las Naciones Unidas han revisado temporalmente una regla financiera de décadas de antigüedad que requería la devolución de créditos no gastados a los estados miembros, lo que contribuyó a su crisis de liquidez. El cambio, adoptado a través de una resolución de la Asamblea General el 30 de junio de 2026, permite a la ONU evitar un "colapso" al tratar las cuotas no cobradas como deudas en lugar de créditos. Este cambio, impulsado por el Secretario General António Guterres, tiene como objetivo proporcionar alivio financiero durante un período en el que solo se ha recaudado el 56% del presupuesto regular. El nuevo enfoque operará en una base de prueba de cuatro años y se espera que alivie las presiones tanto en el presupuesto general como en las operaciones de mantenimiento de la paz.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las reformas financieras como una respuesta necesaria y equilibrada a un problema sistémico, haciendo hincapié en el esfuerzo de colaboración entre la Asamblea General, el Secretario General y los Estados miembros.




