Los Combatientes por la Libertad Económica (EFF, por sus siglas en inglés) critican el uso creciente de la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF, por sus siglas en inglés) para manejar las protestas domésticas y los disturbios sociales, argumentando que esto representa la normalización de la participación militar en los asuntos civiles. El EFF destaca las preocupaciones por la falta de transparencia y comunicación oportuna con respecto al despliegue de 3.405 soldados de la SANDF en las nueve provincias, señalando que la supervisión parlamentaria se retrasó hasta después de que comenzara la operación. El partido condena el uso repetido de la terminología de "contingencia" y "estar de pie" para justificar el papel de los militares, lo que argumentan socava la separación constitucional entre las fuerzas de defensa y la aplicación de la ley civil.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el despliegue de los militares como una normalización problemática del poder, alineándose con las críticas de tendencia izquierdista del alcance excesivo del ejecutivo y el fracaso institucional.



