Nelson Mandela Bay se enfrenta a una grave crisis de agua y saneamiento, que requiere más de R921 millones para abordar las fugas de tuberías, la infraestructura envejecida y los derrames de aguas residuales. Hasta el 60% del agua se pierde debido a fugas, lo que lleva a interrupciones frecuentes y una creciente acumulación de quejas. La contaminación de las aguas residuales ha empeorado, con aguas residuales crudas que fluyen a las playas, ríos y áreas residenciales, lo que plantea graves riesgos para la salud pública. La Comisión de Derechos Humanos de Sudáfrica destacó estos problemas como una violación de los derechos humanos básicos. Un informe de la Coalición de la Sociedad Civil de Nelson Mandela Bay detalló el fracaso de las instalaciones críticas de tratamiento de aguas residuales, incluido el robo de infraestructura esencial, que ha llevado a que las aguas residuales no tratadas se descarguen en el océano. A pesar de algunas mejoras en ciertas plantas, muchos sistemas siguen siendo disfuncionales, lo que afecta a las comunidades y el medio ambiente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre las fallas de infraestructura y las preocupaciones de salud pública sin favorecer abiertamente a ningún lado político.





