El embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, se enfrentó al enviado iraní Amir Saeid Iravani durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad sobre la crisis del Golfo. Iravani intentó detener la sesión, acusando a los representantes estadounidenses de difundir mentiras. Waltz rechazó esto, enfatizando que los Estados Unidos y el Consejo de Seguridad no serían silenciados. Citó incidentes específicos relacionados con Bahréin, incluidos ataques con aviones no tripulados que dañaron hogares, hospitales e infraestructura, y criticó las acciones de Irán como amenazas al comercio global a través del estrecho de Ormuz. El enviado iraní Iravani respondió que los ataques eran respuestas defensivas a la presencia militar de los Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Derecha): El artículo enmarca la confrontación entre el embajador estadounidense Mike Waltz y el enviado iraní Amir Saeid Iravani como un claro desafío a los intentos de Irán de intimidar al Consejo de Seguridad de la ONU.





