Europa está lidiando con su peor temporada de incendios forestales registrada, ya que las herramientas de monitoreo por satélite como el navegador Copernicus se han vuelto esenciales para rastrear la crisis en aumento. A partir del 6 de agosto de 2026, los incendios forestales ya habían consumido 500 852 hectáreas de tierra, un área que supera tanto el total quemado durante el año récord anterior de 2025 como el promedio a largo plazo de 2006 a 2025. La situación ha obligado a las autoridades a actualizar su frecuencia de notificación de datos de semanal a diario, reflejando la urgencia de la situación. En Andalucía, al sur de España, un incendio que abarca casi 4.000 hectáreas ha atraído a cientos de bomberos y soldados a la acción, destacando la gravedad de la amenaza en curso.
El Ecosistema Espacial de Datos Copernicus, parte del programa de observación de la Tierra más amplio de la Unión Europea, ha introducido una nueva característica dentro de su interfaz de navegador diseñada específicamente para la visualización de incendios forestales. Esta herramienta integra un script personalizado desarrollado por el experto en teledetección Pierre Markuse, permitiendo a los usuarios acceder y analizar imágenes satelitales de las misiones Sentinel de manera más eficiente que nunca. Según Simon Proud, científico de la misión en la Agencia Espacial Europea (ESA) responsable de Sentinel-2, esta funcionalidad permite la identificación rápida y el mapeo de incendios.
El Servicio de Gestión de Emergencias de Copérnico (CEMS), operativo desde 2012, juega un papel crucial en la respuesta a los desastres. Incluye servicios de alerta y mapeo destinados a prevenir desastres, minimizar riesgos y responder eficazmente a crisis como incendios forestales, inundaciones, terremotos, tsunamis y emergencias humanitarias. CEMS colabora con sistemas como el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) y el Sistema Global de Información sobre Incendios Forestales (GWIS).
Estos sistemas se basan en imágenes satelitales ópticas de sensores que incluyen MODIS, VIIRS y Sentinel-2, que proporcionan datos de alta resolución críticos para delinear con precisión las áreas de incendio. La resolución de 20 metros de Sentinel-2 permite la detección de incendios que cubren aproximadamente 30 hectáreas, capturando alrededor del 95 por ciento de todos los incendios forestales en la Unión Europea anualmente. El Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias (ERCC), un componente clave de CEMS, monitorea continuamente posibles escenarios de desastre y alerta a las autoridades nacionales pertinentes cuando sea necesario. ERCC publica informes diarios que detallan eventos significativos que ocurren a nivel mundial, asegurando respuestas oportunas a las amenazas emergentes.
Además, estos servicios se ponen a disposición de terceros países de forma gratuita, lo que mejora la cooperación internacional en la gestión de desastres. La actual temporada de incendios forestales se ha visto agravada por el cambio climático, que está aumentando tanto la frecuencia como la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Un informe de marzo de 2024 de la Comisión Europea advirtió de un "muy probable" aumento de tales fenómenos debido al calentamiento global, junto con los crecientes riesgos derivados del deterioro de las condiciones de seguridad global. Las sequías prolongadas y las olas de calor consecutivas han dejado vastas regiones del sur de Europa altamente susceptibles a los incendios, a menudo provocados por actividades humanas como incendios provocados o chispas mecánicas.
En Andalucía, la batalla contra el último incendio ha involucrado a más de 275 personas, incluidos 60 soldados de la unidad de emergencia del ejército español. El incendio cerca de la ciudad de Niebla, ubicada a medio camino entre Sevilla y la frontera portuguesa, ha sido alimentado por el cambio de vientos, lo que complica los esfuerzos de extinción de incendios. Las autoridades han evacuado a miles de residentes de las áreas afectadas, particularmente en el centro de España, donde se han producido múltiples incendios forestales devastadores este verano. Un incidente notable en julio vio 14 muertes en la provincia de Almería, subrayando la naturaleza mortal de estos eventos.
Dado que las temperaturas siguen siendo excepcionalmente altas y las precipitaciones siguen siendo escasas en gran parte de Europa central y oriental, el riesgo de nuevos incendios forestales es elevado.La integración de tecnologías avanzadas por satélite como el navegador Copernicus en el seguimiento de incendios forestales representa un importante paso adelante en la gestión y mitigación del impacto de estos desastres naturales cada vez más frecuentes y graves.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor