El incendio se originó en la reserva natural protegida de Hohes Venn, que abarca partes de Bélgica y Alemania. Los esfuerzos para contener las llamas han involucrado a cientos de bomberos, incluido el apoyo de equipos alemanes y luxemburgueses, así como personal militar y agricultores. La Unión Europea envió tres helicópteros y dos aviones de lanzamiento de agua después de que Bélgica solicitó ayuda.
El humo del incendio se desplazó hasta 80 kilómetros hacia el oeste, afectando áreas cercanas a la frontera alemana. Los residentes que vivían cerca del área afectada fueron evacuados temporalmente, aunque sus hogares permanecieron ilesos, según la oficina del gobernador en la provincia de Lieja. Las autoridades inicialmente temían que el fuego se extendiera a la vecina Renania del Norte-Westfalia en Alemania, lo que provocó medidas de precaución en ciudades cercanas como Monschau.
En la cercana región de Eifel, específicamente en el área de Hürtgenwald, los esfuerzos de extinción de incendios continuaron con un cierto alivio de la situación. Después de evacuar parte de la aldea de Gey, las autoridades locales permitieron que sus aproximadamente 1.800 residentes regresaran a sus hogares. El incendio también causó preocupación en Grecia, donde estallaron múltiples incendios forestales en todo el país. En la isla griega de Skyros, ubicada en el mar Egeo, los bomberos lucharon contra un incendio significativo que comenzó el sábado por la tarde cerca de la ciudad costera de Atsitsa.
Según los informes de la emisora pública ERT, el fuego amenazó casas de vacaciones individuales en lugar de asentamientos enteros, lo que llevó a la evacuación preventiva de la aldea de Pefko. Aproximadamente 100 bomberos fueron desplegados, muchos de los cuales llegaron en barco. Se utilizaron once aviones de lanzamiento de agua y cinco helicópteros en el esfuerzo, aunque la tarea resultó difícil debido a los fuertes vientos que barrieron la isla. El humo del fuego incluso se pudo ver sobre Atenas, a casi 110 kilómetros de distancia. Además del fuego en Skyros, dos incendios forestales más estallaron en la isla de Salamis, según ERT.
Al menos 90 bomberos estuvieron involucrados en estos incidentes, enfrentándose a desafíos similares planteados por el viento. Mientras tanto, en el norte de Italia, la situación empeoró en la región de Friuli-Venezia Giulia. Un incendio forestal cerca del monte Amariana en la provincia de Udine obligó a la evacuación del pueblo de Pissebus en Tolmezzo. Bomberos, unidades de protección civil, voluntarios, servicios forestales y tres helicópteros junto con un avión de lanzamiento de agua trabajaron para contener el fuego. Las llamas avanzaron rápidamente hacia áreas residenciales e infraestructura. Como resultado, algunos residentes fueron evacuados durante la noche, y se estableció un refugio de emergencia en una sala de deportes en Tolmezzo.
El incendio en Bélgica ha puesto de relieve la creciente frecuencia e intensidad de los incendios forestales en Europa, especialmente durante los períodos de altas temperaturas y condiciones secas. La situación subraya la necesidad de respuestas internacionales coordinadas y mejores estrategias de prevención para mitigar los riesgos futuros. Los esfuerzos de extinción de incendios continúan en varias regiones, y las autoridades monitorean de cerca los desarrollos para garantizar la seguridad y la contención efectiva.
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