Varias instituciones educativas en Filipinas suspendieron las clases presenciales el jueves 5 de noviembre de 2026, debido a las condiciones de calor extremo previstas. La suspensión afecta a ciudades específicas, incluyendo Iloilo City, Roxas City en la provincia de Capiz, Mandaue City en la isla de Cebú y Davao. Esta decisión sigue a medidas similares adoptadas por escuelas en la región de Western Visayas, que previamente habían suspendido actividades debido a un índice de calor de 43 grados Celsius. Esta medida tiene como objetivo proteger a los estudiantes y al personal de los riesgos para la salud asociados con el estrés térmico severo durante el horario escolar.
Lectura del sesgo (Centro): El informe enumera de manera objetiva las zonas afectadas y cita datos meteorológicos, sin utilizar lenguaje tendencioso ni tomar partido con respecto a la decisión administrativa.





