Dennis John McKenna, un hombre de 81 años condenado por abusar sexualmente de casi 30 niños en el albergue St Andrew's en Katanning entre 1957 y 1990, se acerca al final de su actual sentencia de prisión, que expirará el 17 de noviembre. Durante una reciente audiencia en la Corte Suprema, los fiscales consideraron si buscar una orden de detención continua para mantenerlo encarcelado o una orden de supervisión con condiciones estrictas tras su liberación. Los fiscales argumentaron que existía un "riesgo inaceptable" de que McKenna reincidiría, particularmente contra niños varones, aunque finalmente decidieron no perseguir la detención indefinida. La defensa de McKenna aceptó el riesgo pero enfatizó su voluntad de cumplir con cualquier condición impuesta en su liberación. Expertos psiquiátricos testificaron que McKenna planteaba un bajo riesgo de reincidencia pero a menudo mostraba poco remordamiento o empatía por sus víctimas, centrándose en su propia perspectiva en lugar del trauma infligido en ellas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las preocupaciones de la fiscalía sobre el riesgo potencial de McKenna para la comunidad como el reconocimiento de la defensa de ese riesgo junto con la aceptación de las condiciones por parte del acusado.





