El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, anunció planes para aumentar las pensiones, los salarios en el sector público y los salarios mínimos, citando ingresos presupuestarios más altos de lo esperado y un fuerte crecimiento económico. Expresó su preocupación por los bajos niveles de agua en el río Danubio, que están afectando a la agricultura en Vojvodina y Banat, y advirtió que más caídas podrían causar problemas significativos para los países dependientes de la energía nuclear. Vučić también destacó los desafíos demográficos, señalando que Serbia ha perdido casi medio millón de residentes en la última década, y propuso aumentar los salarios de los médicos rurales en un 15-20% e introducir farmacias móviles. Acreditó a su administración la atracción de más de diez fábricas y la mejora de la infraestructura en todo el país, enfatizando el compromiso internacional continuo para asegurar las inversiones. Sobre la migración, negó los temores de una situación similar a la de las regiones del sur de España, afirmando que Serbia no es un destino para los migrantes y siempre ha respetado a todas las personas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta los anuncios de Vučić de una manera positiva, haciendo hincapié en el éxito económico, los logros políticos y el orgullo nacional.



