Dos semanas antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, las fuerzas de seguridad turcas realizaron una redada a gran escala, arrestando a más de 200 personas, incluidos presuntos miembros del Estado Islámico y el Frente Revolucionario de Liberación Popular, un grupo de izquierda vinculado a ataques en Turquía. Según informes de los medios locales, muchos de los arrestados eran abogados, miembros de sindicatos y activistas de izquierda. Las autoridades turcas han impuesto estrictas restricciones a la vida pública antes de la cumbre, incluida la prohibición de manifestaciones, conferencias de prensa, huelgas de hambre y distribución de folletos en toda la ciudad. Estas medidas tienen como objetivo garantizar la seguridad durante la reunión de la OTAN, que está programada para julio de 78.
Lectura del sesgo (Derecha): El artículo enmarca las detenciones como dirigidas a grupos radicales, mientras que destaca la supresión de la disidencia a través de medidas de seguridad de mano dura y restricciones a las libertades civiles.





