El 2 de agosto, un vuelo de Ryanair de Venecia a Brindisi experimentó un retraso de una hora y media debido a un mal funcionamiento en el sistema de comunicación interna. La tripulación recurrió al uso de un pequeño megáfono a bordo para las comunicaciones, creando una atmósfera alegre entre los pasajeros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato neutral del evento, centrándose en el problema técnico con el vuelo y la interacción espontánea entre los pasajeros y Al Bano.





