Según las imágenes publicadas por la organización israelí de derechos humanos B'Tselem, el oficial se acercó a un vehículo que transportaba pasajeros palestinos, les gritó y arrojó una granada de aturdimiento a través de la ventana abierta. La granada explotó, llenando el área de humo, mientras que el oficial bloqueó la puerta y disparó su arma. Ambos ocupantes lograron escapar ilesos, según B'Tselem. La policía israelí ha iniciado una investigación sobre el incidente, afirmando que el oficial actuó fuera de los procedimientos estándar. El caso ha sido remitido al departamento del Ministerio de Justicia que maneja las acciones disciplinarias contra los agentes de policía. Las granadas de aturdimiento están diseñadas para desorientar, pero pueden causar lesiones graves si se usan demasiado cerca de las personas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como un posible abuso de fuerza por parte de un oficial israelí contra los palestinos, destacando la naturaleza controvertida de tales tácticas en los territorios ocupados.





